La sala Wagon de Madrid vivió ayer, 3 de febrero, una de esas noches que se recuerdan durante años dentro del circuito hardcore y metal extremo. Paleface Swiss regresaba a nuestro país para encabezar su segunda gira de salas en España, de nuevo bajo el paraguas de Route Resurrection (Resurrection Fest), y lo hacía acompañado por dos propuestas que elevaron el listón desde el primer minuto: Static Dress y Stick To Your Guns. Un cartel contundente que convirtió la velada en una auténtica prueba de resistencia física y emocional para el público.

La apertura corrió a cargo de Static Dress, una banda que sigue creciendo en cada visita y que demostró desde el inicio que no venía a cumplir el trámite de telonero. Con un sonido afilado y una puesta en escena intensa, arrancaron con “Face.” y “Clean”, dejando claro que su propuesta se mueve entre el post-hardcore moderno y una agresividad emocional que conecta rápido con el público. Temas como “Push Rope” y “Courtney, Just Relax” provocaron los primeros pogos serios de la noche, mientras que “Death To The Overground” y “Human Props” consolidaron un directo sólido, bien ejecutado y cargado de tensión.
El tramo final de su set fue especialmente celebrado, con “CDP Mental”, “Sweet.” y “Crying” cerrando una actuación que supo equilibrar caos y control. Static Dress logró lo más complicado en este tipo de carteles: no quedar eclipsados y dejar al público con ganas de más, calentando la sala de forma perfecta para lo que vendría después.

Stick To Your Guns tomó el relevo con la veteranía que les caracteriza. Desde los primeros acordes de “Diamond”, la Wagon se convirtió en un hervidero de energía. La banda californiana sabe leer a su audiencia y construir un setlist pensado para el directo, combinando clásicos con temas más recientes sin perder cohesión. “What Choice Did You Give Us?” y “Such Pain” sonaron como auténticos himnos coreados por una sala completamente entregada.
La intensidad no bajó en ningún momento. “Invisible Rain” y “Married to the Noise” mantuvieron el ritmo, mientras que “Nothing You Can Do to Me” y “More Than a Witness” reforzaron el mensaje combativo y social que siempre ha definido a la banda. Uno de los momentos más emotivos llegó con “Keep Planting Flowers”, donde se respiró una comunión total entre grupo y público, antes de volver a la contundencia con “Spineless” y “Amber”.
El cierre con “Against Them All” y “Nobody” dejó claro por qué Stick To Your Guns sigue siendo una referencia absoluta dentro del hardcore melódico. Una actuación honesta, potente y sin artificios, que dejó la sala en un punto de ebullición perfecto para la entrada del cabeza de cartel.

Con la Wagon ya abarrotada y un ambiente cargado de expectación, Paleface Swiss irrumpió en el escenario como un auténtico vendaval. Para la banda suiza, esta gira supone consolidar su relación con el público español tras una primera gira de salas el año pasado y su paso previo por el Resurrection Fest 2024, donde muchos los descubrieron en directo. De nuevo de la mano de Route Resurrection, el grupo confirmó que su crecimiento no es casualidad.

“I Am a Cursed One” fue el pistoletazo de salida, desatando una violencia controlada que se mantendría durante todo el concierto. “Hatred” y “…And With Hope You’ll Be Damned” sonaron demoledoras, con un sonido aplastante que llenó cada rincón de la sala. Paleface Swiss no da tregua: su propuesta es frontal, oscura y absolutamente visceral.
Temas como “Nail To The Tooth” y “Withering Flower” demostraron la capacidad del grupo para alternar breakdowns brutales con pasajes cargados de atmósfera, mientras que “Best Before: Death” y “Everything Is Fine” mantuvieron la intensidad en niveles casi asfixiantes. El público respondió con una entrega total, formando un mosh pit constante que apenas dejó respiro.

Uno de los momentos más celebrados llegó con “The Rats” y “Enough?”, seguidos por “The Gallow”, donde la banda alcanzó uno de los picos más altos de la noche. La recta final fue una auténtica descarga emocional: “My Blood On Your Hands”, “River Of Sorrows” y “Let Me Sleep” conectaron con una parte más introspectiva sin perder agresividad, antes de volver al ataque con “Instrument Of War”.
El cierre con “Love Burns” y “Please End Me” fue la confirmación definitiva de que Paleface Swiss está jugando en otra liga. Un final abrasivo, intenso y sin concesiones que dejó al público exhausto pero plenamente satisfecho.
La noche en la sala Wagon fue mucho más que un concierto: fue una demostración del excelente momento que vive la escena hardcore y metal extremo, y del acierto de Route Resurrection apostando por giras de salas que permiten una conexión directa entre bandas y público. Paleface Swiss no solo confirmó expectativas, sino que dejó claro que su historia con España acaba de empezar a escribirse con letras muy grandes y extremadamente ruidosas.















