En su primer álbum, Sagrada Bendición, Teana construyen un universo donde la psicodelia se mezcla con la introspección, el riff se convierte en mantra y la búsqueda interior se abre paso entre el ruido del mundo moderno. Hablamos con ellos sobre filosofía existencialista, escritura automática, y el equilibrio entre lo técnico y lo emocional en un trabajo que suena tanto a viaje interior como a explosión colectiva.
Desde Barcelona, el cuarteto formado por Alex, Fabio, Ferran y Gofas presenta un debut que reivindica la autoconfianza como acto sagrado, cuestiona la sociedad de lo fácil y celebra la libertad creativa sin etiquetas. Un disco que nace de la duda, pero que avanza con una fe inquebrantable en el poder transformador de la música.

Sagrada Bendición es un título con mucha carga simbólica. ¿Qué representa para vosotros esta “bendición” y por qué consideráis que es “sagrada”?
Alex: es casi un ejercicio o “mantra” de autoconfianza. De los creadores del síndrome del impostor llega “Sagrada Bendición” que es casi algo que repetirse a uno mismo. Osea no es un estado constante, es un estado de máxima “aura”, decidida, concreta, con ambición.
A su vez también este concepto habla un poco, más que nada en el estribillo, que el camino fácil no es el camino: “asume la sencillez como locura”.
Vuestros adelantos muestran un recorrido temático que va desde lo íntimo hasta lo colectivo, desde el sueño hasta la materia. ¿Cómo fuisteis construyendo ese hilo que conecta las canciones entre sí?
Alex: realmente aunque le hayamos dado un carácter conceptual la construcción de este no fue así. Simplemente son canciones que se han ido haciendo por unos, por otros o en grupo. Lo que realmente pasa es que nos gusta hablar de cosas parecidas, Fabio es psicólogo y yo (el otro individuo que escribe letras) me gusta mucho la filosofía existencialista. Es por esto que la propia experiencia vital nos hace escribir de temas semejantes o cercanos.

‘Tangible Circle’ reflexiona sobre lo tangible y lo intangible, pero también sobre la mente como un portal entre ambos mundos. ¿De dónde nace esa idea y cómo se tradujo en sonido?
Alex: La idea surge del propio análisis de cómo se crea la propia canción, Tangible Circle en sí o cualquier otra. Siendo el estribillo lo que concreta lo que está pasando:
Somehow I’m not alone
Somehow I wrote this song
Whispered by the void
I just follow the echoe
Tema sonido te diria que como es la canción mas “comunista” mencionare la “escritura automática” como método de composición, burdamente dire que salio a partir de ir improvisando y grabando estas sesiones, desechando lo no tan bueno y dejando lo que os gustaba.
Hay un pulso progresivo y psicodélico muy presente en el disco, pero también momentos de introspección y calma. ¿Cómo lográis equilibrar lo técnico con lo emocional?
Alex: Lo técnico es puro trabajo de casa, quiero decir, un llamamiento a la teoría musical y la practica del propio instrumento hahahaha. Lo introspectivo surge a partir de nuestras propias personalidades, yo diría que en Fabio de su propio interés por el mundo de la psicología y en mi caso en el propio interés por la filosofia.
En esta canción se nota una energía especial, casi física, con esos cambios de compás y ese riff que lleva años evolucionando. ¿Recordáis cómo nació originalmente ese motivo?
Alex: El riff inicial lo creó Fabio, y a su vez la línea de voz. El problema es que no sabíamos a donde llevarlo …. Sin exagerar, un año después tuve la idea de lo que sería guay es un “big drop” para que la gente hiciese “headbanging” así que propuse el silencio de 5 tiempos (no 6 como marca el compas) y explotar con distorsión. Todo porque pensé que si yo mismo fuese la audiencia en un concierto, después de una espera de coo 1 min necesitaría una buena explosión, como buen rockero que soy hahaha.

La comparación con nombres como Jethro Tull o King Gizzard & The Lizard Wizard os sitúa en una línea de bandas que mezclan experimentación con identidad. ¿Qué artistas sentís realmente como influencias vuestras?
Alex: Venga vamos a deciros 3 o 4 cada uno ;). Slowdive, KGLW como has dicho, DIIV y Brian Jonestown Massacre. Aunque tengo grandes influencias de Stoner Rock, Shoegaze y también Indie Pop como Men I trust. Cada dia me gusta mas el Pop, son los que hacen mejores estructuras.
Fabio: Para mi los artistas que más me han marcado son Nirvana, DIIV, y ahora estoy mucho con Biffy Clyro.
Ferran: Yo he tirado hacia un indie alternativo con toques metal y progresivos. Una banda que me flipa es The Intersphere (básicamente soy muy fan del baterista). También Agent Fresco o Leprous me gustan bastante. Y a nivel nacional pues Rufus T Firefly por motivos obvios y porque Julia Martín Maestro es una baterista como la copa de un pino.
Gofas: King Gizzard es sin duda un grupo que me ha hecho cambiar la visión de como enfocar lo que haces: Puedes hacer lo que quieras. Por otro lado Supertramp siempre me ha movido por dentro, me parecen un referente en lo que me gustaría ser como músico. Y por último, como bajista, Thundercat, me flipa.
Más allá de las referencias, vuestro sonido tiene un carácter muy propio. ¿Diríais que Barcelona y su escena han influido en la personalidad del grupo?
Alex: ¿Barcelona? Lo unico que veo que me ha influido Bcn es en que trae ha artistas internacionales que es de quien me alimento, la vanguardia real. Tengo algo de rechazo a la escena local catalana / española porque todos los grupos siguen una linea editorial de lo que triunfa. Muy poca gente se sale de ahí, los Zephyr Bones eran de lo mejor en esto, Panam lo está intentando con su Indie Rock y les cuesta un montón. Incluso Montesco te diría que tienen un sonido más propio.
En Sagrada Bendición habláis del conflicto entre vivir en sociedad y mantener la fidelidad a uno mismo. ¿Os sentís parte de una generación que vive esa tensión de una forma más consciente?
Alex: mmmm si que puedo decirte que como miembro más joven me siento entre “milenial” y “generación Z” así que conflicto interno ya hay. Entre la fidelidad a uno mismo y la sociedad (que está completamente dirigida por el mercado) te diría que lo que hay es una lucha entre el espíritu y el capitalismo.

El álbum suena pensado como un viaje más que como una colección de canciones. ¿Tenéis una narrativa interna o una estructura conceptual detrás del orden del disco?
Alex: primero te diré que aunque ha sido creado como una colección de canciones acaba siendo un viaje porque la vida misma es el mayor viaje, de esta manera ha ocurrido naturalmente. ¡Sin embargo! El álbum, y el directo, han sido estructurados de manera conceptual, la manera en que se vivirán las experiencias que narran las canciones.
El 25 de octubre presentaréis el disco en la sala Vol junto a Technicolor Club. ¿Qué podemos esperar de ese directo? ¿Habrá algún elemento visual o conceptual que lo una con el universo del álbum?
Alex: canciones que nunca se han tocado, canciones que se han reinterpretado con nuevo instrumental.
Fabio: Pues mucho rock and roll.
Después de este debut, ¿qué círculo os gustaría cerrar —o abrir— a partir de aquí?
Alex: La vida sigue no? Pues ella marca el camino … Pero aunque esto queda muy bonito yo últimamente estoy escribiendo sobre reconectar de una manera más profunda con el niño que soy, o el que era, buscando la raíz de lo que me hacía feliz para que en estos tiempos locos de estrés y trabajo poder recordar porque sigo para adelante.
Fabio: Yo ahora estoy muy metido con la meditación. Intentar darme cuenta que mis pensamientos son solo pensamientos, a veces es difícil. Quiero acceder a la música desde esa predisposición.
Gofas: Volver a meterme de lleno en componer cosas me gustaría. Hay períodos en que se hace difícil, surgen dudas sobre tus creaciones… Pero crear en conjunto se puede hacer muy divertido, y con muchas ganas de retomar materiales para los siguientes lanzamientos.













