La «Última misa» de Sen Senra hizo parada en el Roig Arena cerrando así la trilogía PO2054AZ

por | Ene 11, 2026

Fotos: María Carbonell

Una concierto ideado en tres partes con una escenografía sencilla y cuidada, acompañado de bailarines y con una pantalla en la que se proyectaban aquello que ocurría tanto en el escenario como en la pista con su público totalmente entregado desde el principio. Una vuelta al pasado del gallego a través de sus últimos tres trabajos.
Un regreso a sus orígenes, cuándo todo empezó en el coche de su padre acompañado de su guitarra, y es que, se nota, algo que hace sentir al músico de verdad que es, que ha sabido crear un imaginario, y labrarse una carrera a base de autenticidad y una presencia que atrapa y enamora.

Dividido en tres actos —uno por cada trabajo discográfico— y en estricto orden cronológico, el concierto sitúa al artista como protagonista absoluto de un viaje musical a su pasado enmarcado en una propuesta con un fuerte carácter escénico. Los tintes de nostalgia y melancolía han definido el primer tercio del recital, en el que Senra ha entonado temas como “No quiero ser un cantante”, “Blue jeans y un crop top” o “Completamente loco”, todos ellos pertenecientes a “El Origen”. El gallego ha revisitado la inocencia de la infancia y ha rendido un tributo muy personal a sus raíces, buscando en todo momento esa conexión emocional con su público (esas voces gallegas entre las canciones, que tanto emocionan).

Tras un cambio de escenografía, Senra se ha convertido en “El Emigrante”. Este acto ha arrancado con un audio de su abuela en el que le pide que le cuente cómo se encuentra. A través de sonidos RnB con tintes pop y ritmos urbanos, el artista ha evocado la necesidad de abandonar el hogar para poder crecer y permitirse añorar lo que tuvo.

El viaje se completa en el último tramo del concierto, correspondiente al cierre de la trilogía: el álbum “El Retorno”. Este acto ha sido, quizá, el más minimalista y sereno. En él, Senra reconecta con su esencia, con su guitarra y con todas aquellas costumbres de las que se había alejado, siempre desde el presente, consciente de todas las lecciones de la vida que lleva consigo. El concierto, de más de dos horas de duración, ha concluido con “La belleza”, un canto a la autenticidad de los detalles fugaces, y con “PO2054AZ” y “Hasta el fundo”, dos canciones que representan el fin de un profundo viaje personal.

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