Dos días de libertad, música, y looks que brillan en IFEMA, y cerrando con una actuación memorable de la reina Zara Larrson.
Este pasado 20 y 21 de septiembre, Brava Madrid volvió a conquistar IFEMA por segundo año consecutivo, y una vez más, demostró ser una experiencia que va mucho más allá de la música. No te voy a engañar, no es el festival que más me llena a nivel musical, pero hay algo en el ambiente, en la organización y en todo lo que rodea a este evento que lo hace fácilmente uno de los mejores del año. Te lo explico paso a paso.
Lo primero que quiero destacar es que Brava Madrid no se queda en los conciertos, sino que lo que realmente lo define es el espíritu de libertad que se vive allí. Desde que llegas, te das cuenta de que no es solo un festival de música, sino una gran celebración en la que todo el mundo está invitado a expresarse de la forma que quiera.
Ambos días del festival tuvieron un dresscode que dio mucho de qué hablar. El primer día, todos vestidos de rosa. Las camisetas, las botas, los sombreros; todo se tiñó de este color en lo que parecía un homenaje no oficial a Barbie. Y el segundo día, el tema cambió a un ambiente de vaquero, donde los asistentes se dejaron ver con sombreros, botas, y mucho denim. Ver a todo el mundo metido en el papel le daba una sensación de cohesión al festival, una especie de comunidad que solo encuentras en este tipo de eventos.
Además de esto, el festival estuvo lleno de actividades: tarot, toro mecánico, coches de choque, tatuajes, y hasta juegos que hicieron que la gente se quedara entretenida incluso fuera de los conciertos. La organización estuvo perfecta, no hubo colas eternas ni momentos de caos.
Por poner un pero, real e importante, el sonido. Para mi gusto, escaso de volumen y un poco falto de nitidez.
Voy al grano: Aqua. El primer CD que tuve en mi vida fue de ellos, así que imagínate las ganas que tenía de verlos en directo. Y la verdad es que no decepcionaron. Con un repertorio lleno de hits de los 90s como Barbie Girl y Doctor Jones, lograron que el público, sin importar la edad, se lanzara a cantar y bailar como si estuviéramos de vuelta en la era del bubblegum pop.
Es cierto que no es la música más compleja del mundo, pero el directo fue sólido y la energía del grupo se mantuvo alta durante toda su actuación, exceptuando alguna baladita que bajó un poco el ritmo. Quizá lo que más me sorprendió fue lo bien que sus canciones, que tienen casi 30 años, siguen conectando con la gente. Para los nostálgicos como yo, fue una pasada.
Pero si hubo un concierto que se llevó la palma, ese fue el de Zara Larsson. No solo fue el mejor del festival, sino que probablemente fue uno de los mejores bolos del verano. Zara tiene todo lo necesario para ser una estrella global: una voz espectacular, un rango vocal impresionante, una presencia escénica imponente y, por supuesto, un repertorio de canciones que mezclan perfectamente pop y house.
Desde que pisó el escenario, se notaba que estaba allí para darlo todo, y lo consiguió. Lush Life fue uno de los momentos más destacados de la noche, con todo el público coreando cada palabra. Su capacidad para convertir cada canción en una auténtica fiesta hizo que su concierto fuera la cúspide de Brava Madrid.
Pero además, hubo más artistas que conquistaron nuestro corazoncito, desde Inna, la cantante rumana que llenó el escenario con energía veraniega, hasta artistas como Ginebras, que añadieron ese toque indie necesario para mantener la energía siempre arriba. Sin olvidarnos de Samantha Hudson, que repitió este año también, y en ambas ediciones del festival ha logrado montar tremendos fiestones. Ojala repita siempre y pueda cerrar algún año el escenario principal.
Si me hubieras preguntado antes de asistir, probablemente no habría puesto Brava Madrid en mi top de festivales, pero tras vivir dos días llenos de sorpresas, momentos nostálgicos y actuaciones tan potentes como la de Zara Larsson, tengo claro que volveré.
Este festival es para quienes buscan algo más allá de la música, para los que quieren pasar un buen rato en un ambiente abierto y lleno de vida. Y con un público entregado, looks temáticos por todas partes y un cartel variado, Brava Madrid sigue demostrando que tiene algo especial que ofrecer.
¡Hasta el año que viene!
Suscríbete a nuestra newsletter
¡Fliparás con nuestras redes!
Contenido diario (¡y a color!) y agenda musical en nuestras redes sociales.
¡Pincha y síguenos! 🙂
Sigue explorando…
Trueno convierte el Movistar Arena de Madrid en un pogo gigante (otra vez)
Madrid tiene algo especial para Trueno. Y después de lo vivido anoche en el Movistar Arena, en el fin de su gira Turr4zo por Europa, cuesta pensar que la conexión con la capital argentina tenga demasiado que envidiarle. Miles de personas saltando, pogueando y...
El Naan y la música que espanta a los lobos
El grupo palentino El Naan presenta en formato trío su nuevo proyecto, Versos del páramo negro, en la Sala Villanos. En las Geórgicas, Virgilio elevó la vida rural a reflexión poética. Siglos después, ese mismo espíritu parece latir en «Todo lo cría la tierra», un...
STVW en Madrid: dos horas de PUNK RAVE que demuestran que el rock y la electrónica pueden entenderse a la perfección
Aquí tienes el párrafo modificado con la frase integrada de forma natural: El fin de semana del 16 y 17 de octubre nos trajo a España, bajo el sello de Route Resurrection, la visita de una propuesta muy diferente, fresca y con muchas ganas de hacer ruido dentro del...
Jorge Drexler y el arte de aprender a vivir el ahora
Reencontrarse con Jorge Drexler tras el paso de los años es una bonita costumbre que se inició hace doce años en el teatro Calderón de Alcoy. Esa fue la primera vez que le vi en directo, acompañando a la que es mi pareja desde hace trece años....
King Shabaka ha vuelto y el jazz está de celebración
Shabaka Hutchings es ese profeta destinado a liderar el movimiento más vibrante que ha dado el jazz en este siglo XXI (la escena británica, y en concreto la londinense), capaz de, en la cima, sin cumplir los 40, y con crítica y público rendidos a sus pies, renunciar a...
God Save The Queen: El reto de mantener vivo un mito
«Si cierro los ojos, les puedo ver». Esa ya es toda una hazaña para un grupo tan complicado de interpretar como Queen. La pregunta sería: ¿y si los abro? Sobre el escenario veríamos a God Save The Queen, una banda tributo argentina que lleva desde 1998 recreando el...














