El artista canario explora el apego, la dependencia emocional y el miedo a soltar en una de sus canciones más crudas hasta la fecha.
Entre el R&B alternativo y una atmósfera cinematográfica, “SEPPUKU” transforma la vulnerabilidad en un acto de supervivencia emocional.

Ron Deris continúa construyendo una propuesta artística profundamente personal y emocionalmente descarnada. El cantautor y productor canario, conocido por fusionar R&B alternativo, electrónica y texturas atmosféricas, presenta ahora una nueva etapa marcada por una narrativa todavía más íntima.
Su música, influenciada por artistas como Joji, James Blake, Sen Senra o C. Tangana, se mueve entre la fragilidad y la tensión emocional, convirtiendo cada canción en una especie de confesión abierta.
Su nuevo single, “SEPPUKU”, aborda el momento exacto en el que el amor deja de ser refugio y empieza a confundirse con ansiedad, dependencia y desgaste emocional. Lejos de romantizar el dolor, la canción retrata el conflicto de quienes intentan sanar mientras siguen aferrándose a aquello que les destruye.
Desde los primeros versos —“Dime cómo separar vivir del cortar / Aprendí a quemar, no a gestionar”— el tema plantea una conversación incómoda y honesta sobre la incapacidad de soltar sin romperse por dentro.
“‘SEPPUKU’ nace de intentar entender por qué a veces no sabemos soltar a alguien sin destruirnos un poco en el proceso”, explica Ron S. Deris. El título hace referencia al antiguo ritual japonés de suicidio ceremonial, utilizado aquí como metáfora emocional: “Para mí dejar ir a alguien también implica matar una versión de ti mismo”.
La canción avanza entre contradicciones constantes: deseo y rechazo, dependencia y supervivencia. Frases como “Esto no es amor, esto es ansiedad” funcionan como pensamientos internos lanzados en voz alta, mientras el estribillo —“Quiero mucho, quiero poco”— refleja el desgaste psicológico de quien ya no sabe distinguir entre amar y necesitar.

Musicalmente, “SEPPUKU” combina una producción minimalista y atmosférica con una interpretación vocal vulnerable y cercana. Ron Deris se encarga de la composición y producción del tema, reforzando el carácter autoral y confesional de la pieza. La mezcla ha sido realizada junto a Marco Kollenz, quien también firma el mastering, dando forma a un sonido envolvente, cinematográfico e íntimo que potencia la tensión emocional presente en toda la canción.
Con “SEPPUKU”, Ron Deris no busca respuestas fáciles ni finales cerrados. La canción se convierte en una radiografía emocional sobre el miedo a perder, el apego y la dificultad de reconstruirse después de ciertas relaciones.
Un lanzamiento que confirma la capacidad del artista para transformar experiencias profundamente personales en un lenguaje universal capaz de conectar con toda una generación marcada por la ansiedad emocional y la necesidad de encontrar refugio en la música.







