Como cada año, os dejamos nuestro top 10 de conciertos de esta edición, sin ningún afán de objetividad y entendiendo que no todos los días vemos todos los conciertos.
10.- Lady Leshurr

Una pedazo de rapera que llevo años escuchando y que, precisamente por eso, llegué a su directo con una espectativa añadida: la de estar a la altura de todo lo que imaginaba. Con Lady Leshurr ocurrió exactamente eso. La rapera británica era una de esas artistas que teníamos especialmente ganas de ver en esta edición y terminó demostrando que su reputación no se sostiene únicamente sobre sus canciones, sino sobre una capacidad escénica descomunal.
Su concierto fue una auténtica exhibición de flow, actitud y presencia. Lady Leshurr domina el escenario con una naturalidad tremenda y tiene esa capacidad de hacer que cada frase, cada movimiento y cada cambio de ritmo parezcan estar perfectamente controlados. Rap, grime, hip hop y una energía que no dio tregua durante todo el show.
9.- Macka B

Si hay algo que define a Macka B después de tantos años de carrera es que parece imposible que salga al escenario y no termine contagiando su energía a todo el que tiene delante. En esta edición volvió a demostrar por qué sigue siendo una de las figuras más queridas y carismáticas de la escena reggae internacional.
En nuestro querido Lion Stage, el británico apareció con esa combinación que tan bien domina: una voz absolutamente reconocible, mucha actitud, sentido del humor y un mensaje que nunca desaparece detrás del entretenimiento. Porque Macka B puede hacer bailar, sonreír y pensar prácticamente en la misma canción.
Fue uno de esos conciertos que quizá no necesitan grandes artificios para funcionar. Un artista, una banda y un público dispuesto a dejarse llevar. Su enorme carisma hizo el resto. De esos directos que recuerdan que en el reggae la personalidad sigue siendo uno de los ingredientes más importantes.
8.- Bushman

Bushman fue uno de esos conciertos que quizá no estaban en boca de todo el mundo antes del festival, pero que una vez vistos resulta difícil entender cómo no podían estar en cualquier lista de imprescindibles. Puro talento, entrega y mensaje en uno de los conciertos más infravalorados de esta edición.
El jamaicano salió dispuesto a reivindicar el roots reggae desde el primer minuto, con una interpretación vocal espectacular y una intensidad que fue creciendo durante todo el concierto. Pero si hubo algo que terminó de elevar el show fue la banda. Y especialmente esas coristas, que dejaron algunos de los momentos vocales más impresionantes que vimos durante el festival.
Bushman entiende el reggae como algo mucho más profundo que un estilo musical. Hay mensaje, conciencia y una forma de interpretar que conecta directamente con la tradición jamaicana. Un concierto de los que te recuerdan por qué seguimos viajando hasta Benicàssim año tras año.
7.- Alpha Blondy

Hablar de Alpha Blondy es hablar de una auténtica institución del reggae africano. Y verlo sobre el escenario del Rototom, acompañado además por un bandón, volvió a demostrar por qué su nombre lleva décadas ocupando un lugar privilegiado dentro de la historia del género.
Su concierto estuvo marcado por la energía. Alpha Blondy no salió simplemente a repasar su trayectoria: salió a defenderla, a celebrarla y a compartirla con un público completamente entregado. El sonido de la banda aportó una potencia enorme y permitió que los clásicos y los temas más recientes convivieran en un espectáculo tremendamente sólido.
Una leyenda que sigue teniendo la capacidad de convertir un escenario en una celebración colectiva del reggae y de su mensaje.
6.- Bamby

El Dancehall de este Rototom merece un capítulo propio y Bamby fue una de las grandes responsables de que este año termináramos hablando de esa zona como una de las mayores sorpresas del festival. La artista francesa se marcó un concierto difícil de describir si no se vivió desde dentro.
Lo suyo fue perreo jamaicano elevado a la máxima potencia. Dancehall, sensualidad, actitud y una energía absolutamente descontrolada que convirtió el recinto en una auténtica pista de baile. Bamby tiene una presencia escénica enorme y sabe perfectamente cómo manejar al público, llevándolo de un lado para otro durante un show que prácticamente no dio respiro.
Quizás no sea el tipo de concierto que tradicionalmente asociamos con la esencia más roots del Rototom, pero precisamente ahí está parte de la gracia. El festival también es esto. Y este año, más que nunca, el Dancehall demostró que puede ser uno de los grandes protagonistas de la experiencia Rototom.
5.- Israel Vibration

Historia viva del roots reggae y una de esas formaciones que representan, mejor que muchas otras, la capacidad del reggae para convertirse en una misión vital. Verlos sobre el Sun Stage fue un auténtico ejercicio de pasión y entrega. No hacía falta ningún gran artificio: las canciones, la banda y una historia detrás que pesa muchísimo más que cualquier producción escénica eran suficientes para generar uno de esos momentos de piel de gallina.
Israel Vibration, con Lascelle “Wiss” Bulgin, el único miembro original vivo, sigue defendiendo el roots con una convicción admirable y, sobre todo, con un respeto absoluto por aquello que representa. Una celebración de la historia del reggae y un recordatorio de que el mensaje sigue estando tan vivo como siempre.
4.- Shenseea

Una de las grandes incógnitas de esta edición era Shenseea. Después de haber visto el año anterior un espectáculo como el de Spice, mucho más centrado en la performance que en la parte musical, llegábamos con ciertas dudas sobre qué nos encontraríamos con una de las grandes estrellas actuales del dancehall.
Y la respuesta fue contundente: un absoluto bolazo.
Shenseea apareció acompañada de una banda que elevó muchísimo el espectáculo y demostró una versatilidad musical que quizá no esperábamos encontrar en semejante nivel. Sí, hubo actitud, baile y espectáculo, pero también hubo una artista cantando, interactuando con su banda y defendiendo sus canciones con solvencia.
El resultado fue un show tremendamente completo, divertido y energético. Un dulce torbellino que terminó superando unas expectativas que, precisamente por venir altas, hacían que la misión fuera todavía más complicada. Shenseea nos sorprendió gratamente y se ganó por derecho propio uno de los puestos más altos de nuestro ranking.
3.- Dub INC

Probablemente Dub INC era uno de los conciertos que más ganas teníamos de ver en toda la edición. Los franceses nunca fallan y volvieron a demostrar por qué siguen siendo, en nuestra opinión, una de las mejores bandas de reggae en directo del planeta.
No fue quizá el mejor concierto que les hemos visto —y eso ya dice mucho, porque hemos tenido la suerte de disfrutarlos varias veces—, pero incluso estando por debajo de su techo siguen ofreciendo un espectáculo de una potencia y una elegancia difíciles de igualar. Su mezcla de reggae, dub, hip hop y sonidos mediterráneos vuelve a funcionar a la perfección en un escenario como el del Rototom.
Y además tuvimos sorpresa: Fyahbwoy apareció para acompañarlos y terminó de poner la guinda a una noche que ya apuntaba alto. Dub INC volvió a demostrar que su directo está hecho para grandes escenarios y para públicos que quieren saltar, cantar y dejarse llevar. Una apuesta segura que, una vez más, cumplió.
2.- Hollie Cook

ELEGANCIA. Creo que no hay mejor manera de definir a Hollie Cook. Uno de esos shows que empiezan y, prácticamente desde las primeras canciones, te hacen pensar que estás delante de algo especial.
Su propuesta de reggae tropical tiene un punto sofisticado, cálido y tremendamente personal. Todo está cuidado al detalle: la voz, los arreglos, la banda y un sonido espectacular que hizo que cada canción respirara con una claridad increíble.
Pero lo verdaderamente especial fue la sensación que dejó el concierto. Hollie Cook consiguió crear una atmósfera voladora sin necesidad de que la intensidad de su sonido fuese abrumadora. No necesitó recurrir a ella para llenar el escenario: su música se encargó de hacerlo.
Cuando terminó, apenas llevábamos un día de festival y ya estábamos diciendo que aquello iba a ser uno de los conciertos del año. Y seis días después, con todo lo que quedaba por delante, seguíamos pensando exactamente lo mismo. Por eso está tan arriba en nuestra lista.
1.- Queen Omega

Si hay un nombre que para nosotros resume la edición 2026, ese es Queen Omega. Porque cada vez que esta mujer pisa el Rototom ocurre algo especial. Y este año volvió a dejar claro por qué su nombre crece a una velocidad que parece no tener techo.
Su concierto fue una auténtica demostración de poderío, energía y conexión con el público. Queen Omega se deja la piel sobre el escenario y eso se nota desde el primer minuto. Su voz es impresionante, pero hay algo más: una presencia que consigue convertir cada canción en una experiencia colectiva.
La gente estaba completamente entregada. Ella también. Y durante un buen rato pareció que no existía nada más alrededor del escenario que aquella conexión entre artista y público. Roots, soul, espiritualidad y una fuerza vocal descomunal al servicio de un mensaje que encaja perfectamente con el espíritu del Rototom.
Habíamos ido con muchas ganas de verla y, aun así, consiguió superar las expectativas. De los conciertos más increíbles y enérgicos de toda esta edición.
Queen Omega fue nuestra reina del Rototom 2026. Y viendo cómo está creciendo, tenemos la sensación de que lo mejor todavía está por llegar.
Y todo lo demás…
Seis días de Rototom dan para muchísimo. Y aunque hacer un Top 10 siempre obliga a dejar fuera conciertos que perfectamente podrían haber entrado, hubo muchos otros momentos que también nos llevamos guardados de esta edición.
Luciano volvió a demostrar por qué sigue siendo una de las grandes figuras del roots reggae actual, mientras que The Itals, acompañados por los históricos Roots Radics, pusieron sobre el Main Stage esa dosis de roots que siempre necesitamos en el festival.

También disfrutamos muchísimo de Biga Ranx, que volvió a congregar a una auténtica legión de franceses y se marcó otro directazo como ya hiciera en 2023. Charly Black puso el Dancehall patas arriba con su energía y su vozarrón, aunque nos quedamos con ganas de más después de un show de apenas 30 minutos.

Entre las sorpresas también estuvieron Tarraco Reggae, que cerraron el Lion con un sonido espectacular y una voz de esas que se quedan grabadas; Guardianes de Gregory, con su divertida y original mezcla de reggae y tango; o Grentea Peng, que nos descubrió una propuesta de soul psicodélico con pinceladas de reggae y una banda potentísima.

Y hubo espacio también para propuestas diferentes, como Natalia Doco, que convirtió el Lion en un pequeño viaje espiritual, o Puré Negga, con un show especial que nos dejó uno de los momentos más bonitos y emocionantes del festival, reivindicando algo que para nosotros es fundamental: unión, no competición dentro de la escena reggae española.

Porque al final, seis días dan para mucho y sería imposible meterlo todo en diez nombres. Estos fueron nuestros favoritos, pero Rototom 2026 nos dejó muchísimos más conciertos, artistas y momentos que hicieron que, una vez más, volver a esta ciudad del amor mereciera completamente la pena.
Recordad que este es 1 de los 3 artículos que hemos preparado sobre esta edición, además del articulo sobre nuestras propuestas de mejora para Rototom, y otro sobre nuestro top 10 de conciertos de este año.
¡Hasta el año que viene!















