Hay algunas veces, que me pregunto a mí mismo sobre el inexorable paso del tiempo: ¿llegaré a ser viejo?, ¿tendré calidad de vida suficiente?, ¿merecerá la pena llegar al final del camino?…
Es imposible tener respuestas fiables a la misteriosa aventura de intentar adivinar el futuro; pero sí puedes ver y analizar el paso del tiempo y de la carrera de ciertos héroes musicales. Pat Metheny está dentro de un selecto grupo de humanos que ha trascendido lo suficiente como para cambiar la dirección de un estilo musical tanto a nivel sonoro y compositivo, como a nivel logístico y teatral. La música de Metheny emociona al espectador porque no solamente destaca por su dificultad técnica y su virtuosismo, si no porque te transporta a una historia, te sumerge en una banda sonora imaginaria, y te conecta a una emotividad interna muy especial.

Texto: David Sancho
Esta gira de Pat Metheny se puede decir que es la más cercana por formación a los años clásicos del Pat Metheny Group, y creo que el propio guitarrista se auto homenajea en varios himnos clásicos (First Circle, Are you going with me, Song for Bilbao…) sin olvidarse de un buen puñado de temas nuevos siguiendo la estela estética de sus años dorados; pero implementada con un puñado de músicos jóvenes (C. Fishman a los teclados, J. Dyson a la batería, J. Paul al contrabajo y bajo, y L.Patton a la percusión y voz) que a ratos intentan rememorar el sonido clásico de su jefe; pero que inevitablemente generan una sonoridad diferente por edad, background y personalidad propia.

El concierto (que acaba siendo de DOS HORAS Y MEDIA) discurre entre la nostalgia y la sorpresa de escuchar mucho material nuevo hasta que para mí la verdadera magia llega. Y es la de un señor que se acerca a la vejez (fimaría por llegar a la edad del personaje en esas condiciones), y con una guitarra acústica en solitario, empieza a tocar y emocionar como si estuviese en un anochecer a las estrellas en Missouri. Esa esencia, esa emoción, en ese amor por el instrumento es donde me doy cuenta en qué realmente transciende el Pat Metheny actual: el que toca un viejo tema tradicional, el que rememora un éxito del pasado, el que traspasa lo técnico, genera una punzada en el corazón, y hace que la velada sea realmente inolvidable.
Mientras la salud le acompañe, no duden en intentar disfrutar de este señor en directo. Leyenda pasada, leyenda viva, leyenda futura.














