Javi Ruibal presenta Luz**, su segundo disco, un trabajo compuesto con tranquilidad y desde el disfrute del proceso creativo. Un álbum en el que el músico reúne a algunos de los compañeros a los que admira desde hace años para construir una colección de piezas que rinde homenaje a mujeres que han inspirado y estimulado su creatividad.
Grabado en diferentes estudios y países y con músicos que van cambiando de unos temas a otros, Luz mantiene una identidad sonora común al tiempo que incorpora diferentes texturas e instrumentos según el contexto histórico o imaginario de cada una de las figuras retratadas.
Hablamos con Javi Ruibal sobre la creación y grabación del disco, su manera de entender la música como herramienta de sensibilización y evasión, la necesidad de flexibilizar los criterios de programación y algunos de los artistas que han marcado su forma de entender la música.
Fotografías: José Luis Luna Rocafort
Entrevista realizada por: Marta Mansilla
Cuéntame acerca del proceso de creación de este proyecto/disco. ¿Cuándo surge? ¿Cómo es componer en el contexto de vida actual?
Pues es mi segundo disco y lo he compuesto con mucha tranquilidad y disfrutando muchísimo del proceso. He podido materializar una música con la que me siento muy feliz e identificado. Además, han pasado por el proceso varios compañeros a los que admiro desde hace mucho tiempo.
¿Cuál es el concepto del disco? ¿Hay alguna idea o ideas que hayan inspirado o influenciado este trabajo? Tanto musical como no musical. ¿Piensas más en temas sueltos o en una conexión global?
Pues te cito el texto que puse en el libreto del disco:
«Se trata de sentir y disfrutar, esa es la naturaleza de la música. Esta es una colección de piezas que rinde homenaje a algunas de las mujeres que han inspirado y estimulado mi creatividad. Gracias a todas aquellas mujeres luminosas que con amor y entrega hacen de nuestro planeta un lugar más noble y acogedor».
A la hora de componer tengo métodos muy variados. A veces empiezo desde el piano, a veces desde la batería, pero en general me gusta mucho experimentar en el estudio. Es un espacio cómodo y me siento confiado ahí. Pruebo, hago y deshago hasta que llego a algo que me gustaría escuchar como público. Creo que es lo más sincero que puedo ser.

¿Cómo ha sido el proceso de grabación? ¿Hay algo que hayas sacado en conclusión, algún aprendizaje para repetir o para no repetir?
Ha sido una gozada. Solo han pasado buenas personas por el disco, eso se nota luego en la música y, por supuesto, que he aprendido de ellas. Es uno de los motivos principales de haber convocado a estos talentazos musicales.
¿El tratamiento del sonido? ¿Has buscado alguna sonoridad en particular? ¿Hay postproducción?
El disco está grabado en varios estudios y países y, además, los músicos cambian de unos temas a otros, así que una de las cosas que me planteé desde el principio fue tener un sonido uniforme. Para ello mantengo unos elementos estructurales comunes —batería, pianos, bajo eléctrico, trompeta y saxo—. Después, en cada tema, según el contexto histórico o imaginario al que pertenece cada una de las figuras femeninas que retrato en las canciones, fui adornando con otras texturas y timbres sonoros. Hay laúd, flauta, vibráfono…
En cuanto a la postproducción, sí que hay y, además, como decía, me gusta mucho. El estudio es un laboratorio mágico desde el que creamos cápsulas del tiempo que serán abiertas en el futuro por otros humanos, jejeje.

Por si nos hemos dejado algo, ¿hay algo que quieras contarme acerca de estos temas? ¿Curiosidades? ¿Diferencias con otros proyectos o trabajos anteriores? ¿Diseño?
Me gusta considerar la música como un instrumento de sensibilización, emoción y evasión. Vivimos tiempos en los que es muy fácil encontrar lo feo, lo duro o lo desagradable. La música es un bálsamo que me gusta ofrecer para paliar todo eso.
Lo que hago en mi música es no abandonar nunca al oyente. Puede haber virtuosismo, pero no es lo más importante. Quiero que el público se sumerja en la pieza y la entienda, que comparta conmigo un espacio mágico y distante del plano de lo real.
¿Cómo enfocas un concierto de 45 minutos como el JazzEñe? ¿Qué prefieres tocar? ¿Eliges los temas en base a qué?
A que hubiese la mayor representación posible de todo lo que he grabado hasta ahora en mis discos, una especie de resumen de lo que hacemos en directos más largos.
¿Cómo ves la proyección del jazz que se hace en España ahora mismo? ¿Crees que habría algo que nos pudiera ayudar a generar conexiones? ¿A conseguir más conciertos? ¿Internacionalización?
Creo que la tolerancia y flexibilizar los criterios de selección de programación son la clave de que tengamos más trabajo. Está bien que haya géneros y etiquetas, pero siempre que no se conviertan en llaves de entrada a ciertos públicos, ya que realmente solo hay dos opciones posibles: emocionar o no al público; música buena y honesta o música mala y vacía de contenido. Esos sí creo que deberían ser criterios de programación.
A veces veo más estrategia numérica en las programaciones que empatía y sabiduría musical. Creo que iniciativas como JazzEñe son fundamentales para tender lazos y crear vínculos de trabajo.

¿Qué necesitarías tú personalmente para mejorar esto y de qué manera trabajas esta parte ahora mismo? ¿Algún consejo?
Necesito tener gente delante a la que emocionar. Confío en mi trabajo y he podido comprobar que gusta a públicos muy distintos, así que básicamente necesito trabajar en buenas condiciones. Lo demás lo ponemos mis músicos y yo.
¿Dónde podemos escuchar tu música en directo próximamente?
En el Festival de Jazz de Rota el 18 de agosto, el 15 de octubre en Assejazz y el 16 de octubre en Clarence Jazz de Torremolinos.
5 discos que han influido en su música y en su manera de componer
Bright Size Life — Pat Metheny
Cositas buenas — Paco de Lucía
Return to Forever — Chick Corea
Pensión Triana — Javier Ruibal
We Like It Here — Snarky Puppy
5 conceptos que influyen en su manera de tocar
Emoción, personalidad, respeto, curiosidad y dedicación cariñosa.
Discos descubiertos en los últimos años que recomienda
Cualquiera de Hiromi, Brad Mehldau, Jacob Collier, Dani de Morón, Juan Luis Guerra o Anomalie, de los que no son amigos directos.
Y, por supuesto, también de los conocidos: José Recacha, David Sancho, Andrés Barrios, Harold López-Nussa, Bachi, Arturo Serra, Francis Posse, El Amir, Roberto Verástegui, Popo, Javi Prieto, Dani Escortell y todos los músicos que podéis encontrar en mis discos o que me podéis encontrar en los suyos. Lo digo en serio: tanto mi decisión de llamarlos a tocar como la de prestarme a su música es una decisión basada en mi respeto y admiración por su obra.
Alguna recomendación de algún disco de gente de la escena de su entorno
En la pregunta anterior y súmale Eme Eme Project 😉
Algún disco que, por mucho que pase el tiempo, siempre vuelves a escuchar
Comfort Woman — Meshell Ndegeocello
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https://www.youtube.com/@JaviRuibalPercu
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