Jazzeñe 2026: Abrir las miras, escuchar sin mapas.

por | Sep 8, 2026

Una edición cargada de búsqueda de identidad. Pareciera que cada día rondara a la entrada del Teatro Victoria Eugenia una pregunta. ¿Qué más puede ser el jazz cuando dejamos de pedirle que se parezca a lo que esperamos de él? Sin duda nos hemos encontrado una serie de conciertos que no buscan acomodarse en los lugares comunes ni situarse en el epicentro de aquello que hoy identificamos de manera más inmediata. Al contrario, propone abrir el campo de visión y, sobre todo, de escucha.

Las ocho propuestas seleccionadas dibujan un mapa extraordinariamente diverso. Hay tanta diferencia estilística, estética y formal entre ellas que precisamente ahí reside una de las grandes virtudes de esta edición: la heterogeneidad entendida como valor artístico. No se trata simplemente de reunir distintas maneras de aproximarse al jazz, sino de ampliar sus fronteras, de mostrar hasta qué punto el género puede dialogar con otros lenguajes y tradiciones. Mostrándonos las experiencias vitales y musicales de quien lo crea.

El jazz contemporáneo se encuentra con el free jazz y las vanguardias con marcada personalidad; el folk abre ventanas hacia geografías como Canarias, Galicia o Andalucía; el flamenco aparece como una raíz que se entrelaza con nuevas formas; el rock progresivo aporta otras arquitecturas y hay músicas que parecen mirar hacia el circo y el cine, construyendo paisajes sonoros en los que casi podemos imaginar una escena antes de que suceda.

Quizá por eso Jazzeñe 2026 transmite una sensación de frescura y riesgo especialmente vibrante. Hay algo deliberadamente incómodo —en el mejor sentido— en una programación que no pretende confirmar lo que ya sabemos, sino provocar nuevas preguntas. Se aleja de las certezas para acercarse a lo inesperado. Y, en ese gesto, obliga también al público a participar.

Porque estos ocho conciertos de 45 minutos piden algo más que estar delante del escenario. Piden escucha, atención. Una cierta disposición a dejar atrás las etiquetas durante un rato permitiendo que la música encuentre su propio camino. Y sin duda lo encontró, de la manera más estimulante en cada una de las propuestas.  

Fotografía: José Luis Luna Rocafort

Como músico recalco que es difícil en un tiempo tan finito decir quiénes son sin contarlo todo. Mostrar una parte del paisaje y confiar en que el oyente intuya lo que queda fuera del encuadre.

Quizá por eso estos conciertos tienen algo de tráiler de una película que todavía no hemos visto: no pueden mostrarlo todo, pero sí pueden dejar una imagen, un sonido, una sensación que permanezca después y una inquietud por sumergirnos en su música y conocerlos más. Por eso hemos querido que Daniel Juárez, Anggie Obbin, Javier Ruibal, Xan Campos, Alba Gil, Víctor Antón, Raúl Márquez Y Noa Lur nos cuenten sobre su trabajo, su mundo compositivo, sus influencias musicales, sus gustos y recomendaciones, lo que ha significado vivir esta edición de Jazzeñe y de cómo leen el presente de una escena jazzística que no deja de transformarse. También de las conexiones posibles, de los puentes que todavía quedan por tender.

Por eso tenéis también en nuestra web ocho entrevistas para que conozcáis estas ocho voces y ocho maneras de entender hacia dónde puede ir el jazz cuando todavía no sabemos exactamente dónde termina el camino. Las entrevistas son la puerta de entrada a todo aquello que esta edición nos pudieron dejar entrever. Originalidad, creatividad, calidad musical, emoción y búsqueda.

Gracias a Fundación SGAE , Festival de Jazz Jazzaldia y Teatro Victoria Eugenia por poder hacerlo posible.

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