Marilyn Manson pone el broche final a un Resurrection Fest 2026 que volvió a conquistar Viveiro

por | Jul 5, 2026

Sábado, 4 de julio de 2026. Viveiro (Lugo)

La cuarta y última jornada del Resurrection Fest 2026 puso el punto final a una edición que volvió a reunir a decenas de miles de aficionados llegados de múltiples países para disfrutar de algunos de los nombres más destacados del rock y el metal internacional. Tras tres intensos días de música, el recinto de Viveiro volvió a llenarse desde primeras horas de la tarde para despedir un festival que, una vez más, confirmó su posición como una de las grandes referencias europeas del género. Con Marilyn Manson como principal reclamo de la jornada, los cuatro escenarios ofrecieron una programación capaz de satisfacer a públicos muy diversos hasta el último momento.

Main Stage: del metal nacional al gran cierre de Marilyn Manson

En el Main Stage, Iscream Never Ground fueron los encargados de inaugurar la actividad con una actuación cargada de entusiasmo y energía. La banda aprovechó la oportunidad para presentar su propuesta ante una audiencia numerosa que respondió con interés desde los primeros minutos. Su actitud sobre el escenario y la intensidad de su interpretación contribuyeron a generar un ambiente muy positivo para comenzar la jornada. Convirtieron el escenario principal en una sala de conciertos de Japón, enseñando varias coreografías a la audiencia que no dudó en reproducirlas de manera masiva. Tuvieron una completa interacción con el público, usando traductores online para que los mensajes hacia los y las asistentes fueran en español, haciendo que la conexión con la formación fuera orgánica y eso terminó haciendo de su concierto un evento de diversión y baile.

Fotografía: Yagros Photos

También en el Main Stage, Hamlet volvieron a demostrar por qué siguen siendo una de las bandas más importantes de la historia del metal español. Los madrileños ofrecieron una actuación contundente, marcada por una enorme solidez instrumental y una experiencia escénica acumulada durante décadas. La conexión con el público fue constante, consolidando un concierto que volvió a evidenciar la vigencia de una formación fundamental para varias generaciones de seguidores. Nunca fallan.

Fotografía: Yagros Photos

La presencia de Imminence era una de las más esperadas entre los aficionados al metal moderno y la banda sueca respondió con una actuación de gran nivel. Su capacidad para combinar agresividad, melodía y una notable sensibilidad interpretativa permitió construir uno de los conciertos más emotivos de la jornada. La respuesta del público fue creciendo progresivamente hasta convertir su actuación en uno de los momentos más destacados del escenario principal.

La clase que transmite esta banda se vio reflejada en un show muy completo, con la dulzura que transmite el violín combinada con la fuerza interpretativa de un vocalista que buscó en todo momento la complicidad de la gente. El público respondió de manera sublime, con mucha audiencia aún ingresando en el recinto. Se perdió en parte el espectáculo visual por las horas, pero es lo que tienen los festivales, que hay grupos que deben lidiar con la luz solar aunque destaquen en la oscuridad.

Fotografía: Yagros Photos

P.O.D. llevaron al festival toda la energía que los ha convertido en una de las bandas más reconocibles del Nü Metal internacional. Los estadounidenses firmaron una actuación dinámica y directa, marcada por una gran interacción con los asistentes y por una actitud escénica que mantuvo la intensidad durante todo el concierto. Una pena los fallos de sonido de la banda, que se quedaron con un corte sonoro nada más empezar el concierto y lo arrastraron durante toda su actuación. Sólo las primeras filas escuchaban bien la música y eso lastró demasiado el show. Terminaron sonando bajito y enlatados, perdiendo toda la distorsión y la intensidad. Fue una actuación muy descafeinada y decepcionante, a pesar de su experiencia en grandes escenarios y dejando a la audiencia con una sensación muy agridulce.

Alvaro Carlier, POD
Fotografía: Álvaro Carlier

La llegada de Mastodon elevó considerablemente el nivel de expectación en el recinto. La formación estadounidense ofreció una demostración de calidad musical y complejidad compositiva que cautivó a los asistentes, nada sorprendente para quien conozca a la banda. Son una realidad pero a la vez dejan la sensación de quedarse a medio camino en cada concierto. Técnicamente son una brutalidad, pero la falta de frescura en sus composiciones denotó cierta frialdad en Resurrection Fest. A pesar de ello, su capacidad para desarrollar paisajes sonoros densos y envolventes convirtió el concierto en una experiencia absorbente que puso de manifiesto por qué siguen siendo una de las bandas más respetadas dentro del metal contemporáneo.

Alvaro Carlier, Mastodon
Fotografía: Álvaro Carlier

La gran cita de la noche llegó con Marilyn Manson, protagonista absoluto de la última jornada del Resurrection Fest 2026. El artista estadounidense apareció ante una multitud entregada para ofrecer un espectáculo cargado de teatralidad, personalidad y una enorme fuerza visual. Su presencia escénica dominó completamente el recinto desde el primer instante, generando una atmósfera única que acompañó toda la actuación. La combinación de producción, interpretación y carisma permitió construir uno de los conciertos más comentados de toda la edición, poniendo un broche espectacular a cuatro días de intensa actividad musical en Viveiro.

Alvaro Carlier, Marilyn Manson
Fotografía: Álvaro Carlier

Ritual Stage: contundencia extrema y creatividad sonora

En el Ritual Stage, Stellvris fueron una de las primeras bandas en captar la atención del público gracias a una actuación repleta de energía y dinamismo. Mucha actitud y flow caracterizaron la actuación de un grupo que transmitió buen rollo durante los pocos minutos que dispusieron. La formación desplegó una propuesta moderna y contundente que encontró una excelente respuesta entre los asistentes, que a esas horas retrasaron su entrada al recinto debido a la carga de tres días de festival en las piernas. Su seguridad sobre el escenario permitió consolidar un concierto muy efectivo que mantuvo el interés del público durante toda su duración.

Fotografía: Yagros Photos

TodoMal aportaron una dosis de intensidad y personalidad propia que encajó perfectamente con el espíritu del festival. La banda ofreció una actuación directa y sincera, respaldada por una notable entrega sobre las tablas. La cercanía mostrada con los asistentes contribuyó a generar una conexión inmediata que convirtió su paso por el escenario en uno de los momentos más disfrutados de la tarde. Breve puesta en escena de un estilo musical que no terminó de impactar en el público pero que amenizó la espera con talento y maestría.

Fotografía: Yagros Photos

Hand Of Juno protagonizaron una actuación marcada por la contundencia y por una notable riqueza de matices. La formación italiana demostró una gran capacidad para alternar momentos de enorme agresividad con otros más atmosféricos, construyendo un concierto equilibrado y atractivo. La calidad de su interpretación dejó una excelente impresión entre quienes se acercaron a descubrir su propuesta.

Alvaro Carlier, Hand Of Juno
Fotografía: Álvaro Carlier

La actuación de Distant transformó el Ritual Stage en uno de los espacios más extremos de toda la jornada. La banda desplegó una descarga sonora demoledora que provocó una reacción inmediata entre los seguidores de los sonidos más pesados. Su contundencia y precisión convirtieron el concierto en una auténtica demostración de fuerza que mantuvo la intensidad de principio a fin.

Alvaro Carlier, Distant
Fotografía: Álvaro Carlier

Se esperaba mucho de Dogma, una banda de la que se ha hablado mucho recientemente más por sus cambios en la formación que por su música. Venían a Resurrection Fest con lo puesto, ya que les habían perdido material, las vestimentas y algún instrumento en el viaje de avión. Lo resolvieron saliendo con la camiseta no oficial de la selección española y buscando la comprensión del público por no tener su habitual indumentaria. Entre el público, mucha gente joven, fans de una banda que arrastra a nuevas generaciones y que es de agradecer su entrega sobre el escenario para alimentar esa legión de seguidores y seguidoras. Dieron un más que correcto concierto, con muchas poses y movimientos, que aunque en ocasiones se sentían coreografiados y poco naturales, conectaron con la audiencia. Las músicos están metidísimas en los papeles que interpretan sobre el tablado, y eso ayudó a que su actuación fuera divertida y que conectara con la gente.

Fotografía: Yagros Photos

Chaos Stage: caos controlado y devoción hardcore

En el Chaos Stage, The Family Men inauguraron la programación con una actuación cargada de energía y actitud. La banda conectó rápidamente con los asistentes gracias a una propuesta directa y efectiva que encajó perfectamente con el ambiente característico de la carpa. Su entusiasmo fue correspondido por un público que respondió con intensidad durante todo el concierto.

Alvaro Carlier, The Family Men
Fotografía: Álvaro Carlier

Frontierer elevaron inmediatamente la agresividad con una actuación tan caótica como fascinante. La formación desplegó una propuesta extrema y compleja que desafió constantemente las expectativas del público. Su intensidad sonora y su contundente presencia escénica convirtieron el concierto en una experiencia especialmente impactante para los asistentes.

Fotografía: Yagros Photos

La llegada de Gridiron mantuvo la tensión en niveles muy elevados gracias a una actuación marcada por la potencia y la actitud. La banda estadounidense ofreció una descarga de energía constante que provocó una respuesta inmediata entre los seguidores del hardcore. Los pogos y circles se sucedieron en una carpa que ya sufría las consecuencias de tres días de tralla, con una polvareda que era parte del show. Su presencia sobre el escenario y la contundencia de su propuesta generaron algunos de los momentos más intensos de toda la jornada dentro de un escenario que este año ha tenido una repercusión más intensa durante la noche que durante el día.

Fotografía: Yagros Photos

Desert Stage: atmósferas alternativas y nuevos horizontes

En el Desert Stage, The Gems aportaron una bocanada de hard rock clásico ejecutado con personalidad y convicción. La formación sueca ofreció un concierto dinámico y elegante que destacó por la calidad de la interpretación y por una presencia escénica capaz de mantener la atención del público en todo momento. Su actuación reforzó la diversidad estilística presente durante toda la jornada.

Alvaro Carlier, The Gems
Fotografía: Álvaro Carlier

Con el final de las actuaciones llegó también el cierre de una edición que volvió a convertir Viveiro en la capital europea del rock y el metal durante cuatro intensos días. La actuación de Marilyn Manson, junto al enorme nivel mostrado por el resto de artistas repartidos entre los distintos escenarios, permitió despedir el Resurrection Fest 2026 de la mejor manera posible. Miles de asistentes abandonaron el recinto con la sensación de haber vivido una nueva edición histórica de un festival que continúa creciendo sin perder la esencia que lo ha convertido en una cita imprescindible para los amantes de la música pesada.

Queda hacer balance, pero ha sido un año en el que la última jornada cerró de manera algo fría sin la fiesta pirotécnica a la que tiene acostumbrada a su audiencia, pero hay que cuidar el entorno, y con las altas temperaturas, mejor prevenir. No han dicho fechas, así que eso es reflejo de que algo grande está cociéndose. El lugar que se siente como hogar hay que cuidarlo.

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